Reseñas

Sentido y sensibilidad de Jane Austen

Recuerdo como hace un año, más o menos partía la reseña de Mansfield Park diciendo que es complicado poder añadir algo más al largo, muy largo debate sobre el legado de Jane Austen. Y es cierto: ¿qué podría añadir yo? 

Decir que es una de las escritoras más influyentes de los últimos años y que ha sido la piedra angular de varios tópicos que hay en la literatura. Comentar como es que ella prácticamente es una adelantada a sus tiempos mostrando que el romance que nos gusta tanto no es solo porque el hombre sea considerablemente guapo o económicamente estable sino porque además es alguien que nos acompaña en un viaje a descubrir quizá un aspecto de nuestra alma que quizá desconocías hasta ahora.

Cada libro de Jane Austen nos enseña una perspectiva diferente sobre el amor, sobre nuestra propia naturaleza e incluso sobre el concepto de la familia, un tema que si podía ser polémico en esos tiempos, lo es incluso ahora. 

Así que sin más preámbulos, vamos a hablar de esta hermosa obra de una de mis escritoras favoritas que casualmente, es mi favorita. 

Volvamos a la época de la regencia, donde los bailes abundan, los romances florecen y las madres casamenteras están siempre al acecho… 

Les presento entonces a la familia Dashwood quienes recientemente han caído en desgracia al perder a su padre. A eso, sumemos el hecho de que ellas son el segundo matrimonio. ¿La peor parte? El hermano mayor es hijo del primer matrimonio por lo tanto no hay forma mejor de decir que lo han perdido todo en un pestañeo.

Y… esperen. Hay más. La esposa de John Dashwood, Fanny no posee mucha simpatía por las hermanas de su marido que son la sensata Elinor, la sentimental Marianne y la aventurera Margaret. Por lo tanto, irse a otra casa con un muy bajo prospecto de dinero ya no es algo necesario. Ahora es urgente. 

En este lapso de tiempo conocen al increíblemente amable y sensible hermano de Fanny, Edward quien conecta de manera extraordinaria con Elinor, pero este al poco tiempo debe partir y Elinor, por ser la fuerza que mantiene unida a la familia, decide no escuchar a su corazón sino que a su deber. Por otro lado Edward depende de los deseos de su madre y debe casarse con una mujer de alta alcurnia y con dinero. Por lo tanto la pobre Elinor no tiene por donde entrar en esta ecuación. 

Al llegar a Barton Cottage en Devonshire son recibidas por la familia Middleton quienes están felices de recibirlas bajo su ala protectora y se vuelve su misión encontrar un buen partido para estas jovencitas. Sobre todo para Marianne. Ella anhela vivir ese amor que te remece hasta el último rincón de su corazón que llega para ella en forma del señor Willoughby, un misterioso e intenso hombre. Podría decirse que es justo a la medida de la joven Marianne: intrépida y romántica. 

Pero así como la dulce Marianne es flechada, ella también logra flechar el corazón del amable y serio Coronel Brandon: un hombre que a simple vista es todo lo que Marianne se enorgullece de no ser, pero… si conocemos la pluma de Austen sabemos que las apariencias engañan y poco a poco veremos como estos personajes van floreciendo en este viaje. 

Y con esto, solo les estoy dando una pincelada de lo que es la trama. 

Jane Austen nuevamente nos deleita con una obra escrita de manera muy pulcra y elegante. Lo interesante de Austen es que nos presenta a sus personajes y a fuego lento los hace ver su propia responsabilidad y a verse en el espejo a aceptar lo que son. A enmendar y a seguir adelante. 

El libro repercute mucho ahora en la actualidad sobre todo en esta era de redes sociales en que todas las relaciones parecieran ser intensas y rápidas, pero claramente no siempre son lo que uno quisiera que fuese, y eso es justamente lo que me hace volver tanto a esta autora que significa tanto para mí y que me ha acompañado a lo largo de mi vida. 

La lectura de esta nueva edición de Sentido y Sensibilidad que nos trae Alma Editorial con sus clásicos ilustrados es una joya de libro por donde se le note. Los detalles en sus ilustraciones son preciosos y si la lectura de Jane Austen es por sí misma envolvente, ahora lo es más. También debo añadir que las ilustraciones de Dàlia Adillon son realmente preciosas y logran encapsular muy bien las personalidades de las hermanas Dashwood así como lo que ellas sienten en ese momento y el ambiente familiar. Adillon logra captar de manera excelente la eterna espera de Marianne por las cartas que sabemos que no llegarán y también como logra verse la luz al final del túnel para los problemas de las Dashwood y siempre ellas caminando una al lado de la otra.

El gran clásico de la literatura, Sentido y sensibilidad está en las mejores librerías del país gracias a Editorial Zig Zag Chile.

También puede gustarte...