Reseñas

El jardín secreto de Frances Hodgson Burnett

Señora bonita y mi amigo amo de casa, esta es una hora que echaba de menos: hablar de libros clásicos. Hace tiempo que no llegaba a mis manos un clásico de Alma Editorial y francamente qué dicha. Estoy muy contenta de poder compartir con ustedes un reencuentro con uno de mis libros favoritos: El jardín secreto.

Conocemos la historia de Mary Lennox, una niña que se fue a dormir como una princesa y al día siguiente despertó sin padres y sin esperanzas de su futuro. Es obligada a regresar a Inglaterra e irse a la casa de un tío que ni conocía para intentar sobrevivir y acostumbrarse a este nuevo mundo donde no están sus padres. 

También es un conflicto la actitud de Mary. Durante toda su vida ha sido tratada como princesa. No sabe hacer nada. Todo lo han hecho por ella, y ahora, se enfrenta a lo que significa ser autosuficiente y aprender nuevas cosas, además tiene que aprender a conectar con las personas a su alrededor, porque están dispuestos a ser sus amigos y a no dejarla sola. Sobre todo porque algo inesperado cambiará su vida y eso es justo lo que está literalmente fuera de su casa…

Mary se encuentra con un jardín en decadencia, pero ella piensa que es posible revivir. Poco a poco el jardín vuelve a ser lo que era antes gracias a los cuidados de Mary en conjunto con sus nuevos amigos como Ben o la familia Sowerby. Sin embargo, son muchos más los misterios que alberga la mansión Craven en la que Mary ahora vive, y, ella, en un acto revolucionario pone su corazón para que las sombras abandonen esta mansión y entre la luz. 

La pluma de Frances Hodgson es bastante clara y sencilla. Siempre está al servicio de la narración.  Y quiero destacar el humor y la belleza que tiene este libro, combinada con una enorme dosis de emotividad que justifica el por qué esta historia vuelva a ser contada desde 1911, cuando la primera edición salió a la luz en Nueva York por Frederick A. Stokes Company. 

Hablando un poco de la autora, Frances Hodgson Burnett llegó a Estados Unidos en 1865 después de la muerte de su padre. Su talento innato para la escritura es lo que ayudó a su familia a salir adelante. Su primera novela That Lass O’Lowrie’s no tuvo gran éxito. Sin embargo con la llegada de El pequeño Lord (1885), La princesita (1905, otra de mis obras favoritas) y finalmente las aventuras de Mary Lennox le dieron renombre. Estas tres obras se caracterizan por tener un encuentro entre diferentes clases sociales y de los reveses de la fortuna. Lo que ha hecho que sean clásicos y la gente (como yo) las atesore hasta este día. 

Y si debemos hablar sobre las ilustraciones de Julia Amador, personalmente destaco mucho el uso del color rojo que crea una atmósfera interesante y hace un gran trabajo mostrando cómo los personajes como Mary, Colin o el Señor Craven primero están en las penumbras y de a poco pasan a la luz. 

Lo que más valoro de este libro es que sé que muchas veces podemos dar por sentado cosas sobre nuestra vida. La vida es pesada a veces, es complicada y muchas veces no tenemos las respuestas. Un solo evento puede cambiar nuestra vida para bien o para mal en un minuto y podemos sentir la desesperación. Esa oscuridad. Pero libros como este nos recuerdan que nosotros tenemos la llave para cambiar eso. Podemos revivir ese jardín que está en nosotros y quizá verlo aún más hermoso de lo que alguna vez fue. Eso siempre está en nosotros y es algo que no debemos olvidar. Así que agradezco encarecidamente a Alma Editorial y ZigZag por venir a recordarme esta atemporal lección.

La maravillosa versión de El Jardín Secreto de Frances Hodgson Burnett, ilustrado por Julia Amador, llega a las librerías del país gracias a Editorial Zig Zag Chile. 

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