Reseñas

Dulce perdición de Jessica Rivas

Volvemos a New Hope, el pueblo ficticio ubicado en Estados Unidos y que nos permite reecontrarnos con una de las familias sobrenaturales que más amo: Los Cullen. Es broma. Me refiero obviamente a la familia licántropa más querida de Wattpad: Los Karlsson y Arianne Laroux, la protagonista y heroína de la trilogía Destinados de la autora argentina Jessica Rivas.

Arianne Laroux ya sabe su origen sobrenatural como hija de un hombre lobo y una druida. Con su habilidad para manipular el fuego y controlar otras fuerzas de la naturaleza, ella quiere vengarse de su abuela materna y sus secuaces pues ellos se encargaron de matar a la madre y hermano menor de Arianne.

Decidida a acabar con ellos, Arianne solicita ayuda de los hermanos Karlsson, donde se encuentra su novio Asher, y los hermanos de éste: Ashton, el serio; Axel, el mujeriego; y Andrew, el menor y el divertido, y juntos buscan solucionar todos los problemas que surgen en New Hope.

Esa es la trama de Dulce Perdición, la segunda novela de esta trilogía que esta llena de escenas con un ligero gore, escenas sexuales y romances apresurados entre personajes. ¿Recuerdan a Jacob Black de la saga Crepúsculo y la idea de que los licántropos de Forks se impriman de sus compañeras y compañeros? Algo similar ocurre con los hombres y mujeres lobos del universo de Jessica Rivas, aunque quitándole la parte incómoda donde alguno(a)s se involucra con el bebé de su ex amor no correspondido y exista una diferencia de edad entre ellos.

Verán, en el universo de estos libros, existe una diosa Luna y ella tiene designado, destinado, a cada licántropo(a) un compañero o compañera de vida. Una vez que estos se conocen hay un clic instantaneo, un deseo incontrolable, un amor apasionado y mucho sexo, aun cuando estos personajes apenas llegan a los 20 años (que ya me vuelvo una señora recatada y pechoña, pero esa soy yo).

Bueno a raíz de esto es que las relaciones entre personajes surgen en cuestión de segundos y es algo que, si bien, es justificado, sigue siendo un poco molesto porque lo que me gusta del romance es que surja a fuego lento y tener esa tensión romántica de por medio.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Jessica Rivas (@jessir17)

Pese a esa crítica, porque este libro se centra mucho en el romance más que en los elementos de fantasía urbana y lo sobrenatural, los personajes que empareja son interesantes por separados. En este libro aparecen los personajes femeninos que se vuelven amigas y aliadas de Arianne, así como las compañeras del resto de los hermanos Karlsson. Si Arianne y Asher están juntos, Andrew se enamora de la chica loba Emmie Fletcher, mientras que su hermano Ashton se relaciona con la mediúm Reynard Russell y el más alocado de ellos, Axel siente un fuerte flechazo cuando conoce a la vampiresa Melody Shikova.

Quitando el amor instántaneo y las hormonas en personajes adolescentes, valoro que al menos Arianne tenga un entrenamiento para poder manejar mejor sus poderes. Agradezco que esto exista porque estoy harta de personajes, femeninos y masculinos, que tienen sus poderes de inmediato y no pasan por un proceso de estudio, aprendizaje y entrenamiento de sus habilidades.

Como dije, además de los romances que surgen, aparecen otros personajes que son aliados y otros que son personajes esterotipicamente malos. Sobre todo los personajes femeninos unidimensional que cumplen el rol de la típica chica pesada de trama estadounidense juvenil y ser una ex que casualmente se une a las fuerzas del mal. 

Tampoco me agradó la historia pasada de Abigail. Arianne descubre que su abuela fue violada y que por el resentimiento, el dolor y deseo de venganza se convirtió en villana, mientras que el hijo producto de la violación nació automáticamente como demonio.

Lo que no me gustó es el uso de la violación como un elemento de convertir al mal a un personaje femenino y que la motivación sea la venganza. Considero que el tema es demasiado complejo y doloroso para muchas mujeres, que verlo plasmado de esta forma me genera muchas dudas.

De hecho, esperaba que la motivación de Abigail de ser villana haya surgido por otra razón, como no sé, ambición de poder, romper las reglas como bruja, o incluso que viera la muerte de su familia y de ahí decidiera ser villana (he visto mucho de esto en doramas y no me parece tan agresivo como el uso de la violencia sexual para esto).

Esperaba algo diferente y me sentí decepcionada porque Abigail no tiene un momento de sanación de este dolor porque está sumida en ser la villana de la trama y, por ende, no tiene salvación pese a que Arianne, su nieta, empatiza con ella.

Este hecho que ocurre en Dulce Perdición lo asocio con meter a una mujer en el refrigerador. Este término, Women in Refrigerators, fue utilizado por la escritora de comics Gail Simone en el que identifica el uso de la violencia sexual, el arrebatamiento de poderes, violencia física y la misma muerte para que el personaje femenino sufra, sumado que estos hechos se convierten en motivación de venganza o justicia del personaje masculino.

Si bien, el tropo no tiene un personaje masculino que reaccione al crimen cometido contra Abigail, se siente igual de gratuito y nauseabundo.

Fuera de esos detalles que ya mencioné, quiero decir que adoré a los hermanos Karlsson, a las chicas nuevas que se integraron y la promesa que viene con la tercera parte de esta trama. Pues debo decir que Dulce Perdición termina, nuevamente, con un cliffhanger.

Dulce Perdición de Jessica Rivas está disponible en librerías gracias a Editorial Planeta Chile.

Vania Ramos

Periodista y directora de @leemujeres. Me gusta hablar sobre libros de fantasía, ciencia ficción, terror, etc.

También puede gustarte...