Reseñas

Conquistar a un duque de Lenora Bell

Y aquí estamos otra vez: con un nuevo libro que reseñar en una época que adoro y que casualmente es la primera parte de un libro que ya hemos revisado aquí. Así que para comenzar adecuadamente, les haré una pregunta: ¿Se acuerdan de Desear a un Duque de Lenora Bell

Si se acuerdan de algo, entonces les daré el siguiente consejo: La pareja de ese libro no es protagonista de éste, así que debemos olvidarlos por un rato, pero no del todo.

Nos vamos a ir atrás en el tiempo. Ya saben como es este contexto. Bailes, fiestas, y madres casamenteras con solo una misión en la vida: casar a sus hijas con alguien de una vasta fortuna y que tenga un tremendo título nobiliario. Considerando eso, si nos acordamos de nuestra querida heroína en la ocasión pasada, Dorothea Beaumont era una joven bastante presionada para casarse con un duque. Ni más, ni menos. 

Pero en este libro, Conquistar a un duque, tenemos a James, el duque de Harland quien ofrece una invitación a cuatro jóvenes concienzudamente estudiadas y seleccionadas para asistir a su casa en Warbury Park y eventualmente elegir entre ellas, una esposa. Sencillo. Pero como siempre, el meollo del asunto y el motivo de la urgencia de encontrar a LA señorita para casarse es por supuesto la mala reputación del duque. Resulta que el muchacho joven e indomable tomó pésimas decisiones y ahora depende de encontrar a LA dama para que ella con su distinción y, por sobre todo, buen nombre le disipe un poco esta mala fama además de después hacerse cargo de la casa y otros asuntos más. 

Así que todo está decidido. Las jóvenes vienen a pasar unos días y el duque tendrá en ese tiempo que aprovechar de conocerlas y si es posible, encontrar a LA dama que pueda ser esa duquesa que tanto busca. Nada podría malir sal, ¿verdad?

Como toda historia de la regencia tenemos los elementos clásicos en que el muchacho de alto abolengo conoce a muchacha de su mismo estatus, tienen encuentros y desencuentros, y después terminan juntos. Algo tradicional, o como le conocen en la Regencia: una semana común. 

Aunque vienen ciertos giros

Pues aquí entra nuestra otra protagonista Charlene Beckett, hija de una cortesana dueña de Pluma Rosada en Covent Garden, cuyo destino está escrito pese a que ella lo aborrece. Los mandatos de la sociedad no los quiere en su vida, y menos en la vida de su hermana Luisa, una jovencita que posee grandes dotes artísticos, pero que desgraciadamente por sus antecedentes de la vida no podría aspirar a más… ¿o sí?

La oportunidad llega para Charlene de la manera más inesperada. ¡Pero antes! Si se acuerdan en la reseña del segundo libro de esta bilogía les contaba que la familia de Lady Dorothea Beaumont la había criado toda la vida con el objetivo de casarse con un duque y que ella estaba cansada de estas maquinaciones. Y se preguntarán ¿qué son estas maquinaciones? ¿Y cómo llegamos a Charlene? Pues Charlene es la media hermana de Dorothea. Ella es producto de un romance anterior del padre de Dorothea con Lady Cisne y que casualmente es igual a esta media hermana a quien no conoce. 

Pero Lady Dorothea no está en el país y la familia Beaumont quiere atrapar al duque de Harland como sea así que deciden enviar que vaya Charlene Beckett y se haga pasar por Lady Dorothea. De esta forma, Charlene deberá seducir al duque (sin que ninguno de los dos se enamore, por supuesto) y conseguir que él pida matrimonio a Lady Beaumont. En la cabeza de Lady Desmond, la madre de Thea, este plan tiene todo el sentido del mundo y nada, pero, nada, podría malir sal. ¿Verdad?

Y como dice el dicho eso es lo primero que sale mal. 

En otras palabras a este cocktail de romance en la regencia, con una sociedad sumamente estirada, y con duques dueños de una reputación que cuelga de un hilo sumemos un poco de “estafa” a la ecuación.

Y como en toda historia romántica la química entre nuestros protagonistas va a ser la clave de todo: ambos protagonistas son personalidades definidas y tienen su propia agenda. James es práctico; busca a la compañera ideal y no puede evitar caer ante los encantos de la misteriosa, pero bella y desafiante Charlene. Por su parte, Charlene pasa por una situación similar, pero este es un juego en el que no está permitido el enamorarse. Después de todo, su verdadero nombre no es digno de un duque…

Pero, ¿qué pasa si al duque del escándalo realmente no le importa crearse más mala fama?

En la reseña anterior les conté que me encantó la pluma de la Lenora Bell, sobre todo si como yo son viudos de los Bridgerton y siendo bien honesta: este libro lo disfruté mucho más que su secuela. Esto radica en que aparte de escribir a muy buenos personajes, nos muestra la lucha de Charlene y James por dar un giro a su vida respecto de lo que la sociedad dice de ellos, un mensaje bien interesante para lo que era la sociedad de esos tiempos. El amor entre un duque y una cortesana no era algo bien visto e historias como las suyas además de ser divertidas, picantes y muy apasionadas dejan un buen mensaje como potenciarse mutuamente hacia un camino mejor. 

Así que, realmente esta bilogía de los duques es un perfecto regalo y una gran lectura para esta época otoñal. 

Conquistar a un duque de Lenora Bell está en las mejores librerías del país gracias a Editorial Planeta de Libros Chile.

También puede gustarte...