Reseñas

Cazadores de sombras: Princesa mecánica de Cassandra Clare

Tessa Gray era una muchacha norteamericana que viajó a Londres en busca de su hermano Nate, esto ocurrió en el primer libro llamado Ángel Mecánico. Ahí conoció a guerreros mitad ángeles y mitad humanos conocidos como Cazadores de Sombras, quienes la acogieron como integrante del Instituto de Londres. Meses más tarde, Tessa entrena con los cazadores de sombras, les ayuda a buscar al villano Mortmain que quiere acabar con ellos y divide su corazón entre William Herondale y Jem Carstairs durante todo lo que va Príncipe Mecánico. Confundida entre dos amores, Tessa debe tomar una decisión sobre quién se quedará con su corazón. Además de averiguar su origen, pues ella no es una mundana, tampoco una bruja, ni menos… una cazadora de sombras.

Cassandra Clare concluye la historia de Tessa, Jem, Will y el resto de los cazadores de sombras en Princesa Mecánica. Un libro al que los lectores de Clare le toman cariño, yo incluida, y alza la trilogía como la mejor obra que la autora ha hecho hasta la actualidad. No hay otra historia sobre los cazadores de sombras que supere la trama, el romance, el drama y el desarrollo de Los Orígenes.

Probablemente sea por el Londres victoriano y la estética steampunk que posee la trilogía, pero Los Orígenes tiene el valor especial de explicar el origen del resto de los personajes del universo de Clare que conocemos hasta hoy, pese a que los explota generando mi hastío.

En Princesa Mecánica se revelan todos los secretos y misterios. Nos enteramos de porqué Will ha sido tan rudo con Tessa, Jem y el resto de los personajes, los miedos que tenía, el amor que siente hacia Tessa. Sabemos que la vida de Jem va contra el tiempo mientras sus amigos y Tessa buscan incansablemente una cura para él. Hay nuevas alianzas y traiciones; descubrimientos como la enfermedad que aqueja a Benedict Lightwood, el giro que toman sus hijos Gabriel y Gideon para ayudar a los cazadores de sombras del instituto de Londres, y la fuerza que toma Charlotte como directora. Pero lo más importante, es que, al fin, sabemos los planes de Mortmain con los autómatas, que llama Los Dispositivos Infernales.

Mortmain quiere conseguir a Tessa, pues ella es clave importante de sus planes eugenésicos para conseguir el poder absoluto de Londres y el mundo sobrenatural. Los cazadores de sombras intentan capturarlo después de que él asesinó a una de sus integrantes, secuestró a Tessa y mantuvo en secreto la medicina necesaria para salvar la vida de Jem Carstairs, que está ad portas de una muerte anunciada.

Al mismo tiempo, nos enteramos el verdadero origen de Tessa y su ángel mecánico. Tessa fue planificada como la descendiente de un demonio cambia formas y una cazadora de sombras sin marcas especiales, sin crianza de guerrera, ni con el conocimiento de la misma como nefilim. Mientras que su ángel fue artefacto que contiene parte de ángel para mantenerla protegida ante cualquier amenaza. El resultado de todo esto es que Tessa termina siendo una bruja única en su especie: inmortal, sin marcas físicas, con poderes y habilidades que le permiten cambiar de forma, además de usar elementos de los cazadores de sombras. Junto con esto, Tessa posee la capacidad de reproducirse durante toda su vida, transmitiendo a su descendencia habilidades mágicas.

Mientras sus amigos cazadores de sombras hacen todo por salvarla, Tessa se da cuenta que sólo ella puede salvarse a sí misma y a quiénes ama. Ella usa sus poderes como cambia formas para dar un batalla final contra su enemigo, luego de averiguar su verdad y saber que la vida de sus seres queridos corre peligro.

Tras conseguir la victoria, Tessa finalmente decide entre sus dos amores (aunque la trama también ayuda a la elección). Ella termina con su final feliz, aunque agridulce, al igual que el resto de los personajes quienes se casan, tienen hijos —que posteriormente se vuelven protagonistas de otra serie de libros que escribió Cassandra Clare para cohesionar universo, aunque está por lejos de ser mejor que Los Orígenes— y viven en paz por un buen período de tiempo.

Princesa Mecánica nos despide de estos personajes de la época victoriana con un final alegre, pero nos trae un momento agridulce en el epílogo; cuando nos reencontramos con Tessa, cien años después de lo ocurrido en 1878. Esto reaviva emociones como la nostalgia y el cariño por las historias y sus personajes, que tenemos que decirles adiós al menos en esta trilogía que pueden encontrar en Editorial Planeta.

Vania Ramos

Periodista y directora de @leemujeres. Me gusta hablar sobre libros de fantasía, ciencia ficción, terror, etc.

También puede gustarte...