Reseñas

Anagramas de Lorrie Moore

Por Vania Ramos

Un anagrama es el procedimiento que se usa para crear una palabra al reordenar las letras de esta misma. Esto mismo, hace la escritora estadounidense Lorrie Moore, miembro de la American Academy of Arts and Letters, en su primera novela titulada literalmente Anagramas y que fue publicada en 1986.

En Anagramas, Lorrie Moore cuenta cuatro cuentos y una nouvelle, término utilizado para referirse a las novelas cortas, donde sus protagonistas son Benna Carpenter y Gerard Maines. En algunos relatos Benna es una cantante de un club moderno y Gerard es su vecino que está enamorado de ella, en otra historia Benna es profesora de aerobics y le detectan cáncer, y es ella quien está enamorada de Gerard, un músico que sólo le rompe el corazón. En otro relato, Benna se enfurece con su mejor amiga que la traiciona, mientras que en otro, su mejor amiga es sólo producto de su imaginación.

Benna Carpenter también es una profesora universitaria, tiene una hija imaginaria y descubre el gran secreto que su mejor amigo Gerard le oculta. Los personajes se encuentran pese a que sus ocupaciones y relaciones varían según el relato, aunque algunas cosas se mantienen; la necesidad de conectar con otros y lidiar con el sentimiento de soledad que inunda a las personas de vez en cuando.

Estos dos elementos crecen en la lectura cuando piensas en el contexto actual que vivimos; encerradas en el hogar sin poder salir debido a la pandemia. Una necesidad enorme de estar con alguien más o de afirmar los lazos que tenemos, no perdernos. En ocasiones lidiamos con la realidad en la que vivimos de diferentes maneras, y otras veces hacemos algo similar a lo que Benna hace en el libro (y lo que Lorrie Moore quiere hacer con su protagonista) al imaginar diversas situaciones e historias en su cabeza, con amigas imaginarias, hija imaginaria e interacciones con el hombre que tiene más cerca en su vida.

Todo sirve con tal de evadir un poco la realidad, que no nos gusta y a veces no podemos controlar del todo, y evitar la sensación de terrible soledad.

El libro de Lorrie Moore, después de todo, también funcional como el proceso lingüístico que le da nombre: anagrama. Puedes ordenarlo de diferentes formas, no hacer nexo directo entre un relato con otro y aún así, ser capaz de disfrutar de su trama con el buen sentido del humor que posee, los personajes entrañables, las emociones que demuestra y lo fácil que se te permite empatizar con lo que sucede. Es una historia, una serie de historias, un anagrama que vale la pena leer y apreciar.

Vania Ramos

Periodista y directora de @leemujeres. Me gusta hablar sobre libros de fantasía, ciencia ficción, terror, etc.

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